Nuestra misión
Buscamos la cristianización de las realidades temporales a modo de fermento, con una atención especial a la juventud y a la familia.
Nos llamamos «movimiento» por nuestro dinamismo evangelizador: no somos un lugar al que se va, sino personas que llevan la fe allí donde viven, estudian y trabajan.
Es Movimiento “de Santa María”, dando ya en el título un signo claro de nuestro seguimiento de Jesucristo a través de María. Nos fijamos en sus virtudes: Pureza (Inmaculada), apertura a la voluntad de Dios (Encarnación, HÁGASE), en salida para servir a los demás (Visitación), familiaridad sencilla (Nazaret), perseverancia para ESTAR hasta el final (Calvario), trabajando por la unidad (Pentecostés).

Nuestro fundador
Venerable P. Tomás Morales S.J.
1908 – 1994
«La idea de la movilización del laicado nació en la mente del P. Tomás Morales S.J.» Jesuita, trabajó con jóvenes profesionales desde los años cuarenta y fundó los Cruzados de Santa María, y después los Hogares y la Milicia de Santa María.
Leer la biografía del P. Morales
El padre Tomás Morales nació el 30 de octubre de 1908 en Macuto (Venezuela), donde se habían trasladado sus padres en busca de trabajo; era el menor de nueve hermanos. Vueltos todos casi inmediatamente a España, a Madrid, el inquieto Tomás estudió en el Colegio Alemán (1914-1916) y luego en el colegio de los Jesuitas de Chamartín, interno, de 1917 a 1924. Después, con la perspectiva de dedicarse a la política, decidió estudiar Derecho en la Universidad Central de Madrid.
El 14 de mayo de 1932, se sintió llamado por Dios a una entrega total y solicitó el ingreso en la Compañía de Jesús. Fue ordenado sacerdote el 13 de mayo de 1942, y en 1946 terminó su formación, que adquirió en diversos lugares de Bélgica, Italia y España.
Su primer destino fue Madrid, la comunidad de jesuitas del mismo colegio de Chamartín en que él había estudiado; dirigió varias tandas de Ejercicios Espirituales, en las que participaban universitarios, empleados y obreros. Ya entonces comenzó a dedicarse preferentemente a la juventud profesional, falta de una atención espiritual bien organizada.
Fruto de su labor surgió en 1946 El Hogar (desde 1950, El Hogar del Empleado), que agrupó a los más deseosos de una entrega cristiana. Poco más adelante, algunos de sus dirigidos le comunicaron su deseo de entrega total sin abandonar el mundo; tras una lenta maduración y varias consultas a la jerarquía eclesiástica, en enero de 1956 el patriarca-obispo de Madrid-Alcalá, Mons. D. Leopoldo Elijo y Garay, aprobó la creación de la Pía Unión Cruzada de Santa María (jurídicamente no fue I.S. hasta 1983).
El 7 de octubre de 1985, en Roma y junto con Abelardo de Armas, hizo entrega de las Constituciones de los Cruzados de Santa María al papa Juan Pablo II (que fueron aprobadas en 1988). En los últimos años de su vida mantuvo la misma autoexigencia de siempre: hasta el mismo día anterior a su muerte estuvo recibiendo a dirigidos suyos y dictando diversos trabajos. Ingresado por neumonía en el hospital de la Compañía de Jesús en Alcalá de Henares, murió el 1 de octubre de 1994, fiesta de santa Teresa de Lisieux.
Escribió varias obras, síntesis en palabras de un pensamiento sumamente práctico, cuyo objetivo fue hacer comprender a los laicos el don que adquirían por el bautismo: el del apostolado. Esas obras fueron: Forja de Hombres (1966, claves para la formación de apóstoles); Laicos en marcha (1967, principios para impulsar a la acción apostólica del laicado); Hora de los laicos (1985, reflexiones sobre la grandeza de la vocación bautismal); Semblanzas de testigos de Cristo para los nuevos tiempos (1993, relatos biográficos de santos relevantes, al hilo del año litúrgico). También escribió libros de carácter interno para las obras por él fundadas. Actualmente está abierto su proceso de canonización.
En la actualidad es ya Venerable.
Nuestra historia
- Años 40 El P. Morales empieza a trabajar con jóvenes profesionales.
- 1956 Se aprueba la Pía Unión Cruzada de Santa María.
- Hoy Grupos reconocidos en España y Perú. El Arzobispo de Madrid ha aprobado verbalmente el Movimiento, a la espera de su estructura jurídica definitiva.
- 2026 José Javier Lasunción Urdániz, elegido director general para 2026–2032.
Leer la historia completa
La idea de la movilización del laicado nació en la mente del P. Tomás Morales S.J. desde el principio de su acción apostólica.
Consiguió esa movilización a partir de los años 50 del siglo pasado. De ahí surgieron hombres entregados que querían vivir una consagración a Dios en el propio mundo, y fundó los Cruzados de Santa María (más adelante las Cruzadas de Santa María y luego Los Hogares de Santa María y la Milicia de Santa María). Tras diversas vicisitudes, la perseverancia del propio P. Morales y de aquellos primeros jóvenes, luego ya hombres y formadores de familias, se fue creando con los años una amplia base de personas deseosas de vivir ese estilo de vida específico de los Cruzados.
A finales del siglo XX y comienzos del siglo XXI, ya existían grupos y personas viviendo así con la idea trasmitida por el fundador y por Abelardo de Armas, el cofundador, de “ser militantes para toda la vida”. Ese deseo fue cristalizando en diferentes formas de agrupación, según edades y lugares de pertenencia, y el Movimiento fue tomando carta de ciudadanía, principalmente en las diferentes diócesis donde están establecidos los Cruzados de Santa María en España y en Perú. A la espera de adquirir una estructura jurídica concreta cuando llegue el momento, está aprobado verbalmente como tal Movimiento de Santa María por el Cardenal arzobispo de Madrid, don Carlos Osoro. Están ya aprobados oficialmente los Cruzados de Santa María como Instituto secular de derecho diocesano, la asociación privada de fieles Milicia de Santa María, y la asociación privada de fieles Grupo Santa María, además de otras asociaciones más de carácter civil o profesional.
Quién nos guía

Cofundador
Abelardo de Armas
1930 – 2019
Cofundador del Instituto y su primer director general durante casi cuarenta años.
Leer la biografía de Abelardo de Armas
Abelardo de Armas nació en Madrid. Las dificultades de la posguerra le obligaron a enfrentarse con la vida en plena adolescencia, lo que le hizo madurar prematuramente.
A los veintiún años hizo una tanda de ejercicios espirituales con el P. Tomás Morales S.I. y su vida experimentó un giro copernicano: de vivir para sí, puso su vida al servicio de los demás: campamentos de formación juvenil, conferencias a jóvenes trabajadores, clases de orientación profesional y moral a los botones de entidades bancarias. Más de doscientas tandas de ejercicios espirituales internos para jóvenes y adultos, y un largo etc., fueron manifestaciones de la conversión que experimentó en sus primeros ejercicios espirituales.
Auténtico líder natural por las numerosas cualidades innatas que tenía: sentido del humor, gran memoria, prodigiosa voz para el canto, grandes dotes de orador; fundamentó su fuerte espiritualidad en lo que él llamaba la mística de las miserias: subir bajando, las manos vacías.
Pidió para sí ─y para la institución─ la gracia de la infancia espiritual, el vivir y morir pobre y sin méritos, y parece que se le concedió lo que pedía porque, en sus últimos años, el Alzheimer le fue reduciendo a la dependencia total como al más pequeño de los niños.
Marcaron época aquellas intervenciones suyas en las Vigilias de la Inmaculada, enardeciendo a los asistentes con sus vibrantes charlas en defensa de los valores humanos y espirituales, y en el cálido, confiado y audaz amor a la Inmaculada.
Aquella tanda de ejercicios a sus veintiún años le unió de por vida con el P. Tomás Morales, hoy venerable. Desde su conversión, decidió consagrar su vida totalmente a Dios dentro del mundo, uniendo, así, su destino al del P. Morales en la creación del instituto secular Cruzados de Santa María, del que fue primer director general durante casi cuarenta años. Falleció en Madrid el 22 de noviembre de 2019.

Director general · 2026–2032
José Javier Lasunción Urdániz
Sucede a José Luis Acebes Arranz al frente de los Cruzados de Santa María.
Conoce cómo vivimos
Carisma, espiritualidad y estilo del Movimiento.
